Varios meses lleva trabajando el gobierno de la Nueva Mayoría un nuevo cambio al Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) que afectará toda la precordillera de la ciudad, un inmenso territorio que se extiende desde el canal San Carlos hasta los 1.600 metros de altura, proceso que está a cargo del Intendente Claudio Orrego y que ha sido hermético y sin participación ciudadana.
Inundaciones, aluviones, muertos, desaparecidos. Pareciera una postal habitual cada vez que llueve en Santiago. Algo así como si nuestra ciudad olvidara que se encuentra bajo los pies del gran cordón montañoso de los Andes, y que el “factor lluvia” no hubiese sido considerado en su construcción. Pareciera que somos víctimas mudas de la naturaleza despiadada. ¿Será esto cierto?.