Tal como la Red por la Defensa de la Precordillera lo había adelantado (Santiago al borde de un crimen ambiental), ha quedado al descubierto el acuerdo entre el alcalde de La Florida, Rodolfo Carter (UDI), y la inmobiliaria Gesterra para talar el último bosque nativo de Santiago.
Se trata del bosque Panul, último remanente de vegetación nativa de la capital, y que tras una década de defensa por parte de los vecinos aun no encuentra una solución institucional. Ni el Estado ni el municipio han tomado cartas en el asunto, y hoy el bosque continúa bajo amenaza inmobiliaria. Por cierto, todos se han comprometido a protegerlo, desde ministros, parlamentarios e intendentes, pasando por alcaldes y concejales. Sin embargo, ninguno ha cumplido.